Showing posts with label Emprendedores. Show all posts
Showing posts with label Emprendedores. Show all posts

Emprendedores sin fronteras



Un emprendedor es en esencia un buscavida, constructor de su propio destino, una persona que parte en busca de oportunidades, una persona que sabe sortear obstáculos, fortalecer sus capacidades, perseverar en sus sueños, correr riesgos y perseguir objetivos, orgulloso de sus logros. 

Esa cualidad de emprendedor significa proponerse una meta y luchar sin distracciones en alcanzarla.  Es una persona que si se cae se levanta y sigue intentando. Una persona con ánimo de ambición y de asombro, que aspira a ir superándose y camina con los ojos abiertos para preguntar y aprender permanentemente.  

Este 2012 fue el año del emprendimiento y se han ido tejiendo a nivel nacional diversos programas de impulso a la capacidad emprendedora que han superado la vieja práctica de fondos concursables que eran subsidios sin  mayor supervisión y continuidad. Hoy el estilo es de coinversión, aunque sea a nivel modesto, porque se aprecia mejor lo que cuesta y, en tal sentido, el emprendedor debe demostrar una voluntad genuina de asumir parte del costo de un proyecto. Es oportuno felicitar esta estrategia que fomenta la responsabilidad del empresario y su compromiso efectivo con lo que quiere desarrollar como negocio. 

Es bueno recordar que los viejos inmigrantes que llegaron escapando de la Segunda Guerra Mundial o de la Guerra Civil española, llegaron dispuestos a grandes sacrificios y de la nada generaron grandes empresas. 

Es bueno mirar esos buenos ejemplos de lucha por el futuro. Generaciones que abrieron camino para que sus hijos se educaran y lograran un camino menos duro en sus vidas. Es la movilidad social de la que tanto se habla y no es bueno olvidar cómo empezaron esas actuales grandes empresas. 

Ese estado de necesidad articula siempre los mayores emprendimientos y la capacidad de superarse frente al traspiés es una cualidad que pocos tienen y que se debe inculcar desde la infancia. 

La vida no es fácil y la gente que logra el éxito no lo hace “por suerte” sino por sacrificio y perseverancia. Sin temer al desarraigo o la conquista de nuevos territorios, dentro fuera del país. 

Los porteños deben recuperar esos bríos o emigrar a tierras de oportunidades. Deben mirar los espacios y sintonizar con las preocupaciones de la gente, porque detrás de eso hay posibilidades de ganar legítimamente una forma de vida y de progreso personal y familiar. Les invito a mirar, por ejemplo,  el nortino territorio de Atacama donde germina un cúmulo de oportunidades para quienes sean creativos y esforzados.

Periodismo Independiente, 1 de diciembre de 2012.

Una mirada libre a nuestro entorno

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

Al rescate de los oficios técnicos


Al Rescate de los Oficios Técnicos
Quiero abrir esta conversación para promover el rescate de los oficios que hoy cuesta conseguir. ¿Un buen albañil? ¿un maestro que arregle instalaciones sanitarias o eléctricas? ¿un jardinero de verdad? . Si los encuentra “dese con una piedra en el pecho”, como decía mi abuela. 

En ese sentido, quiero rescatar la dignidad e importancia de la formación técnica, con carreras pertinentes para alcanzar competencias para una actividad concreta. He querido  indagar en las redes sociales de Twitter, #rescatedeoficios, sobre  las necesidades que están desatendidas por el sistema educacional chileno. Esto ha sido consecuencia de haberse encarado la educación como un negocio y que en muchos casos haya significado vender ilusiones sin destino. 18 mil estudiantes de la Universidad del Mar que deberán trasladarse a otras universidades, son evidencia del fracaso de ese estilo mercantil.

Un  modelo que ha generado miles de cesantes ilustrados, que no encuentran espacio en el sector productivo. En paralelo, en un espacio desmerecido culturalmente por las familias que creen que “ser otro” es que sus hijos saquen un título universitario, encontramos la formación técnica y creo que es lo que Chile necesita ampliar, para que sea la opción lógica para bajarle costos a la familia y lograr que el joven se incorpore al medio productivo. La necesidad de técnicos es muy grande y diversificada y por ello les invito a  mirar hacia esos oficios que pueden ser sustentables y bien pagados.

Si el joven le agrega un espíritu emprendedor, con seriedad, con sentido de buen servicio , de seguro será muy bien remunerado por sus clientes. En definitiva, invito a recuperar esos oficios que hoy se hacen pagar  a precio de oro. Una buena modista, un buen sastre, un zapatero remendón, un gasfíter, un orfebre, una persona certificada para mantener edificios, electricistas, soldadores, caldereros trazadores, fresadores, instaladores de salamandras y de energía solar, reparadores de techumbres, albañiles, podadores, jardineros. Mozos o camareras, guías de turismo, traductores, personal trainers, en fin un mundo de oportunidades que deben ser comentadas para orientar a la juventud a carreras cortas, altamente apreciadas por la comunidad y en las cuales pueden ser felices e independientes.

Periodismo Independiente, 11 de noviembre de 2010. Periodismo.probidad@gmail.com




Una mirada libre a nuestro entorno

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

Gestionar Emprendimientos Asociativos


Proyectos sociales y emprendimientos asociativos
En medio de la crisis que atraviesa las mayores economías del mundo, se abunda en diagnósticos que, como común denominador, rechazan las bases mismas del sistema neoliberal, del capitalismo globalizado del Siglo XXI. Se han masificado en el orbe, movimientos sociales que expresan el descontento transversal, son los indignados de 15M, son los jóvenes que se abstienen de participar en los partidos políticos y en las elecciones; son los estudiantes que no ven futuro y que están sobre endeudados antes de salir a trabajar; son la clase media, heterogénea, trabajadora, con muchos acostumbrados al alero protector del Estado, una generación consumista hasta el límite, contaminada en su ADN por el individualismo.
¿Cómo articular asociatividad en una sociedad individualista y consumista?
Es la gente común y corriente que pierde su empleo, enfrentando dos alternativas: o cae en la depresión y la angustia o genera nuevas y escondidas energías para remontar. Una clase media que debe ingeniárselas para sobrevivir, que no puede esperar los cambios estructurales, que debe generar recursos. De esa realidad que cruza la sociedad, podría surgir una masa crítica para articular una economía alternativa, que rompa las presiones del establishment.
Puedo afirmar que sobre esto hay una amplia expertise en las comunidades de base de América Latina, en cámaras empresariales principalmente. Desde 1974 a 1994 funcionó en América Latina y el Caribe, el Centro Interamericano de Comercialización de OEA, proyecto auspiciado por la Fundación Getulio Vargas, de Rio de Janeiro, cuya misión era apoyar y promover la internacionalización de las medianas empresas latinoamericanas, para lograr revertir sus términos de intercambio y alcanzar una gerencia que dirigiera los proyectos productivos hacia mercados externos, en un marketing estratégico que privilegiara la asociatividad y la cooperación. El contexto global del comercio marca actualmente que las dos terceras partes del intercambio mundial se produce entre empresas vinculadas o relacionadas bajo la figura de entidades corporativas. Esta concentración de la riqueza deja estrechos espacios para el pregonado comercio libre de la doctrina neoliberal, convirtiéndose en un lugar común, la tendencia a la conformación nuevos oligopolios o monopolios, dumping o retorsión en los mercados. Es decir, la praxis neoliberal está cada vez más lejos de la libre concurrencia.
Fui consultor de CICOM desde 1986 y tuve oportunidad de recorrer América Latina difundiendo una opción para salir a los mercados externos. Los proyectos asociativos, tales como las cooperativas, los consorcios o los joint ventures, son en general, formas de cooperar en función de un objetivo e interés común. Esto es opuesto a las estrategias depredadoras de los conglomerados que buscan destruir la competencia, absorberla o forzar fusiones, buscando así ocupar todos los espacios, excluyendo a los que no controlan. Una dialéctica perversa que les permite concentrar poder y compartir, en definitiva, el mercado entre muy pocos oferentes. Ese poder económico tiene vectores hacia la política, la academia y los consumidores.
Frente a esta realidad, aparecen a nivel global las pequeñas y medianas empresas, marginadas metódicamente de las fuentes de crédito que existen en los sistemas bancarios y en los mercados de capitales, víctimas de un sistema financiero que las castiga y margina, bajo la falacia de que son clientes de riesgo. Una gran mentira instalada, ya que las personas en general pagan y honran sus deudas, y han sido las ingenierías financieras perversas y corruptas de grandes operadores, las que han arrastrado a la crisis a todo el planeta, en todas las últimas crisis globales.
En los esfuerzos políticos progresistas por reducir las brechas entre los sistemas corporativos globales y sus encadenamientos productivos, respecto de la economía doméstica y local, aparece como una doctrina alternativa la estrategia asociativa de base social. Que significa poder articular capacidad asociativa para actuar sobre la oferta y la demanda.
En cuanto a la oferta, la idea es consolidar paquetes de negocios compatibles para optimizar una gestión de comercialización conjunta que permita la colocación de esos productos en determinados mercados metas de mediano porte. De esto hay muy buenos ejemplos a través de ONGs europeas que canalizan apoyo para organizar proyectos de base comunitaria. Proyectos articulados desde la base local en lugares como La Paz, Catacaos o Ambato, agrupando talleres familiares bajo diseño europeo, con exportaciones mensuales que se focalizan en boutiques de buen nivel y de sesgo ecologista, con sello verde. También aparece, en lo asociativo, la organización activa de los consumidores que jaquean las máquinas de marketing oficiales, para construir opciones relativamente independientes. Allí aparecen como alternativas, el comercio justo, los clubes de trueque, donde las personas cambian productos, donde se realizan ventas de garaje de carácter comunitario, con ferias itinerantes por diversos barrios y una red que se va tejiendo gradualmente.
También aparecen las experiencias de consumidores que se agrupan para contrarrestar el poder de los monopolios, las trampas financieras del retail, el peso oligopólico de firmas que se coluden para perjudicar a los consumidores. Comprar juntos en bodegas mayoristas significa saltar los canales de comercialización habituales, logrando economías que se comparten entre los miembros de un club. Las experiencias asociativas son el terror  de los monopolios, su publicidad engañosa busca borrarlos. Sin embargo, es en períodos de crisis cuando se puede incentivar la creatividad social, ejercer dentro de las reglas de una sociedad de mercado, la soberanía del consumidor organizado, de las cooperativas o empresas que complementan esfuerzos y competencias.

De esta forma, es necesario pasar del desencanto a la acción. No incubar depresiones o esperar milagros. Hay que entregar poder a las comunidades organizadas, ejerciendo la soberanía de las redes sociales. Pero no para marchar y conflictuar con las policías, sino para acciones pacíficas activas que jaqueen a las empresas abusivas que afecten los intereses de los usuarios con precios desmedidos o productos que pueden dañar la salud o el medio ambiente. El ejercicio de la asociatividad en redes globales podría ayudar a que proyectos productivos latinoamericanos pudieran tener espacios con empatía en mercados de Europa, gracias a la decisión de colaboración de organizaciones sociales que pueden actuar bajo el principio de reciprocidad, adquiriendo productos, servicios, asistencia técnica o tecnologías, de manera más económica, esquivando las ofertas de productores multinacionales.
Los emprendimientos tienen como sustancia básica un estado de necesidad y es por eso que las crisis pueden convertirse en oportunidad para salir de la dependencia que implica ser asalariado a la aventura de alcanzar una relativa mayor libertad como empresario independiente, con trabajo, esfuerzo y una actitud que rompa los individualismos por la vía de la colaboración y la reciprocidad.

Hernán Narbona Véliz, Periodismo Independiente, 27.11.2011.


Una mirada libre a nuestro entorno

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS