Japón: alarma por hallazgo de plutonio en la planta de Fukushima
Japón se declaró en máxima alerta después de que se detectara la presencia de plutonio en el suelo de las inmediaciones de la planta nuclear de Fukushima, afectada por el sismo y posterior tsunami del 11 de marzo.
Según los expertos, el plutonio es muy cancerígeno.
El plutonio, un subproducto de la reacción atómica también utilizado en bombas nucleares, es muy carcerígeno, según los expertos.
Sin embargo, la empresa que opera la planta de Fukushima, Tepco, aclaró que el plutonio hallado en cinco lugares del complejo nuclear presentaba niveles que no son dañinos para la salud humana.Esto fue corroborado por la Agencia de Seguridad Industrial y Nuclear de Japón.
El lunes, el gobierno japonés reprendió severamente a Tepco por afirmar que la central presentaba niveles de radiación diez millones de veces mayores que los aceptables para la salud.
La llamada de atención ocurrió, en realidad, cuando la firma corrigió la información y rebajó el nivel de la radiación, alrededor de la planta, a 100.000 veces el nivel descrito como inocuo.
Lo que quedó tras este intercambio fue confusión y desconfianza.
Más desplazados
ZONA DE PELIGRO
- Se calcula que 70.000 personas han sido desplazadas de un área de 20 kilómetros alrededor la planta de Fukushima.
- La ampliación de esa zona a 30 kilómetros produciría el desplazamiento de otras 130.000 personas.
El gobierno japonés ha intentado persuadir a los 130.000 habitantes de la región de que abandonen sus hogares. Pero según la oposición, esto refleja su irresponsabilidad, ya que debería haberles dado la orden de hacerlo.
Organizaciones ambientalistas como Greenpeace coinciden con la ampliación de la zona de exclusión a 30 kilómetros alrededor de la planta de Fukushima.
Sin regreso
La presencia de plutonio y la presión por ampliar la zona de exclusión alrededor de la planta nuclear accidentada auguran una sombría perspectiva para decenas de miles de pescadores y agricultores de la zona que rodea a la central, en el noreste de Japón.Cada día que pasa parecen enfrentarse a dos realidades: la dificultad creciente para encontrar una solución definitiva a la crisis de Fukushima y el hecho, tal vez inevitable, de que jamás puedan volver a sus hogares.
Centenares de técnicos siguen tratando de estabilizar la planta de Fukushima.
Ante la posibilidad casi cierta de que se amplíe el área de exclusión, se informó que los víveres ya están escaseando en este anillo adicional de diez kilómetros debido a que las firmas de alimentos están rehusando transportarlos a la zona.
El doctor Wade Allison, experto en física médica y nuclear de la Universidad de Oxford, en Inglaterra, le dijo a la BBC que lamentablemente las autoridades japonesas enfrentaron la crisis ofreciendo una orientación excesivamente cauta y esto aumentó la inquietud en la opinión pública.
La preocupación por el peligro inmediato y a futuro por los problemas en la central de Fukushima se sumó a las consecuencias del terremoto y el tsunami del 11 de marzo, que dejaron una cifra de 28.000 personas muertas o desaparecidas.
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