Showing posts with label transparencia. Show all posts
Showing posts with label transparencia. Show all posts

Segunda vuelta y nuevas expectativas

La credibilidad de la clase política y la abstención



Frustrante fue el nivel de abstencionismo que arrojó la contienda electoral. Un país donde vota sólo la mitad del electorado está enfermo de una falta de civismo grave. Colocar fin al binominalismo, con todas las injusticias que conlleva, se ha convertido en la punta del iceberg en las demandas de esa ciudadanía que se aleja de los partidos políticos y que se reflejó potencialmente en ese tercio del total de votos que consiguieron los candidatos alternativos a la Nueva Mayoría y la Alianza. 

Pero para inducir a un cambio en la correlación de fuerzas, que terminase de hecho con el binominalismo, se requería concurrencia masiva a las urnas y eso no ocurrió. Lo cual ha jugado a favor de la permanencia del orden establecido, que favorece solamente a las dos grandes coaliciones.

Durante la campaña, desde las candidaturas alternativas se formularon grandes ideas fuerza, como sustentabilidad, más regionalismo, desconcentración del poder y la riqueza, matrimonio igualitario, mayor fiscalización, reforma tributaria, educación pública gratuita, AFP estatal, recupero de un Estado conductor del desarrollo, expectativas todas que buscan cambiar de raíz las bases institucionales de Chile, partiendo por una nueva Constitución. La coincidencia transversal en un camino ciudadano, político y social de una Asamblea Constituyente ha dejado en la agenda una realidad: el nuevo gobierno, probablemente a cargo de Michelle Bachelet, deberá enfrentar esa gran demanda, pese a que la candidata trató de rehuirlo en sus escasas declaraciones pre-electorales. Por otra parte, la convocatoria a marcar el voto como AC, logró un estimado del 8% de los votos válidamente emitidos y no tuvo el éxito de instalar el hito que se pretendía, porque para ello deberían haber votado masivamente los jóvenes que pudieron debutar en estas elecciones pero se negaron a hacerlo.

Queda instalada la incógnita de esa mitad del electorado que vive en Chile, pero que no se involucra ni compromete en la vida cívica. ¿Adherirán el día de mañana a un plebiscito que quiera cambiar la Constitución? ¿Seguirá esa desidia por los temas comunitarios, colectivos, de sociedad?

En medio de la traumante realidad de un país que no abre espacios para entusiasmar a las nuevas generaciones a cumplir sus deberes cívicos, con la mitad más joven del país caminando las rutas del hedonismo, del individualismo y del consumismo; o bien en los límites de la legalidad, ligados al narcotráfico o al vandalismo nihilista, la sociedad chilena se descompone y se hace más violenta y discriminatoria, con estratos marcados que conducen en el mediano y largo plazo a una convulsión social de gran peligro.

Son demasiada las expectativas de mayor libertad en el ámbito de las personas, una mejor distribución del ingreso y las oportunidades, el término de política de secretismo y tráfico de influencias, derechos que se consagren en la carta magna del Estado, que el futuro gobierno, así lo pretendiere, no podrá contener en un dique de dilaciones o evasivas. Estará compelido a cumplir lo prometido y ello lo podrá lograr si la voluntad política y los intereses involucrados, atienden la presión social, que será mucho mayor y propositiva, pero menos manipulable porque de engaños ya está curtida.

En el mes que falta para la segunda vuelta los grupos alternativos bien podrían suscribir un acta ciudadana de compromisos sustantivos que se exigirá al nuevo gobierno como condición de apoyo, imponiendo un estilo directo de participación de la ciudadanía en la agenda política. Una herramienta a poner en práctica sería una ley que implemente la Iniciativa Legal Ciudadana, como forma de canalizar al Legislativo demandas de manera propositiva e institucional.

Periodismo Independiente, 19 de noviembre de 2013     @hnarbona en Twitter.
Una mirada libre a nuestro entorno

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

La Mayoría Silenciosa sale a votar


No tuve derecho a voto en 1970 por edad y tuve que esperar 19 años para poder votar por primera vez en una  elección presidencial. Veinte años para ejercer como ciudadano son demasiado y por eso, ese bien perdido, el sufragio, lo valoro como un asunto de principios.

Con la inscripción automática y el Voto voluntario son alrededor de 5 millones las personas que podrán este 17 de noviembre hacer notar la diferencia entre habitantes y ciudadanos, entre personas que se auto marginan de la vida cívica y los que entienden que ser libres exige dignificar esa soberanía popular que sirve de base a los sistemas democráticos. 

Cada país tiene el gobierno que se merece y la responsabilidad “no es del chancho sino del que le da el afrecho”. El sistema concentrador del poder opera con partidos políticos que son feudos de poder, con cúpulas sectarias que instalan sus máquinas de incondicionales operadores y así, una escasa población de militantes, monopoliza el derecho a postular candidatos a todo nivel. En esa dinámica se generan malas prácticas como el nepotismo (favorecer a parientes) el compadrazgo (gobernar para los amigos) o el clientelismo  (destinatarios del marketing político), que persiguen, ni más ni menos, que seguir usufructuando del poder. 

Detrás de la política partidaria están tapaditos los que financian campañas y que buscan el llamado lobby, que es el tráfico de influencias para lograr que en el gobierno la balanza se incline hacia ellos. Como quien dice, el que pone las mentitas se lleva las minas.

Las doctrinas ideológicas, las etiquetas de izquierda o derecha, son meros instrumentos comunicacionales para alinear a los ciudadanos en tal o cual visión de sociedad. La verdad es que  los políticos son empáticos, perciben lo que la gente quiere escuchar y se lo prometen, con una amnesia instantánea después de logrado el objetivo de ser electos.

Chile este 17 de noviembre verá aparecer una mayoría silenciosa, que busca un país menos concentrado en poder y riqueza, una mayoría imprevisible, que trabaja y estudia con esfuerzo, con ánimo de superación, que emprende antes que quejarse, que le gustan los desfiles, que sueña con un mejor pasar para sus hijos y nietos, que vibra con la selección de fútbol, que es amante de la familia, que quiere vivir con libertades, con prensa libre  y no con una verdad impuesta por el duopolio actual, que no quiere engaños ni abusos, que quiere algo tan simple como comer sano, sin transgénicos, que se siente a gusto con la tecnología actual, asume que Chile sufrió una dictadura  y quiere memoria, verdad y justicia, quiere que las playas sean para todos, que haya médicos en las regiones y que en sus barrios no aparezcan horrorosas torres quitándoles la vista al mar o depredando los barrios. Vale  decir, personas que quieren una vida en armonía con la naturaleza y sus vecinos. Contentos por lo avanzado y descontentos por lo que ha sido postergado. Somos una sociedad donde la gran mayoría es independiente y tiene cada vez mayor información al decidir.

Mi pronóstico es que este 17 la mayoría silenciosa pateará el tablero clásico del binominal, al menos en el nivel presidencial,  y se abrirán caminos para ir a una democracia sin tutelas, descentralizada en los espacios comunales y regionales. En una segunda vuelta vendrán la realineación de fuerzas  y nuevos liderazgos, juventud con manos limpias y una utopía común de anticorrupción. Así se refrescará la atmósfera política y social, refundando la república con un máximo consenso social y un ánimo transversal de reencuentro y de esperanza.
Sé parte de esa mayoría silenciosa y cumple con tu deber ciudadano. No seas un mero habitante de tu país, debes ser protagonista.

Periodismo Independiente, 12 de Noviembre de 2013   @hnarbona en Twitter.Una mirada libre a nuestro entorno

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

¿Defensa irrenunciable del Bien Común?





22/10/2013 


8 de Junio de 2003 Diario Electrónico EL MOSTRADOR - Un artículo de plena vigencia.

La defensa del interés público, de las instituciones, del Estado, son banderas que nos ubican en un pensamiento republicano permanente, en donde se supone que la sociedad designa sus representantes, su gobierno nacional y su gobierno local, para poder decidir en la mejor forma los destinos de la comunidad. El gobierno elegido, así como los representantes populares, deben velar siempre y en todas circunstancias por los altos intereses de Estado: la preservación territorial, sus instituciones y el bienestar de sus habitantes.

En estos inicios del siglo XXI, Chile no ha sido capaz de avanzar en una profundización democrática, no se ha llegado a implantar un estilo participativo en la política y es así como el sistema se ha ido adecuando a un formato presidencialista heredado, de gran centralismo político. Cuestión que más allá de la Constitución de 1980 que nos rige, obedece a una concepción de fronda aristocrática que se trasladó a la política y que dificulta la incorporación de estilos abiertos de participación ciudadana.

Plantear, por ejemplo, el gobierno electrónico y la participación directa en los acontecimientos de interés nacional suena a plantear poder popular. Lo cual inmediatamente alergia a quienes han mantenido o construido sus parcelas o maceteros de poder, y por los cuales están dispuestos a pelear a muerte, blindando los feudos en contra de los advenedizos siervos que vienen, con apellidos ordinarios a opinar sobre la cosa pública, la cual, siéndolo, por su importancia debe ser tratada sólo por los que entienden de esas cosas.

Si uno revisa hasta dónde se ha llegado en interacción con la ciudadanía y se compara, por ejemplo, con las formas de gobierno electrónico local que se manejan en la Unión Europea, puede darse cuenta de cuán lejos estamos de un modelo “social de mercado” y lo concentrado, centralista y excluyente que es el sistema político-económico y cultural de nuestro país. La certeza de una capitalismo salvaje es cotidiana en Chile.

Cuando en este rol de columnistas de opinión, desplegamos argumentos y críticas frente al devenir de la política, debo reconocer una suerte de desaliento y desconsuelo al ver que las más de las veces las voces contestatarias sólo son escuchadas por otros náufragos, que están en similar actitud que uno, renegando de la forma cómo se dan las cosas, escarbando en las noticias algún filón de esperanza.

Pero la realidad es lo que es. Asumamos una sociedad de mercado que permite el acceso a bienes de consumo. Reconozcamos que eso nos agrada, en términos de tener ahora capacidad de disfrutar soluciones tecnológicas muy amigables, que ayudan a vivir mejor.

Pero, al mismo tiempo, lamentemos que la concepción actual de la política, de la economía, de la cultura, es una visión utilitaria y cortoplacista. A los políticos les interesa competir por el poder, así haya que olvidar principios programáticos o parámetros éticos, su visión es mantenerse en el poder y para eso todo vale. En el frente económico se maneja la misma dialéctica, dominar el mercado pasa por influir al máximo en las decisiones políticas y en lo posible neutralizar toda decisión de Estado que pudiera reducir ganancias o influencia sobre el mercado. En el plano cultural, existe una concepción dominante de las comunicaciones sociales que ha definido paupérrimos contenidos en la televisión abierta y principales medios, los cuales, salvo honrosas excepciones, deben moverse entre la frivolidad del rating y el pragmatismo en la captación de avisaje.

Esto es el telón de fondo y provoca cansancio, a veces amargura. Pero basta saber que ha surgido una sola nueva voz remota que multiplica un mensaje de cambio, para recargar energías y volver al ruedo con esta bandera preciosa de una independencia cívica, que busca con sentido común, con una básica cuota de ilusión, plantear temas que pocas veces traspasan los blindajes del poder, pero que, de alguna manera, van quedando en la retina ciudadana como una línea de resistencia y civismo por una profundización democrática. Asumiendo que la libertad siempre es patrimonio de los que no le deben nada a nadie, viven de su trabajo, profesión, empresa u oficio y tratan de actuar respetando los derechos de los demás y defendiendo con energía su propio espacio.

Hoy se discuten muchos temas de alto interés nacional. Entre otras cosas, la forma como el Estado pretende cubrir el déficit del gasto público. El sentido común dicta inmediatamente que en un hogar donde se gasta más de lo que se tiene, hay que empezar a administrar mejor los recursos y generar recursos frescos, por ejemplo desarrollando nuevos proyectos y cuidando las herramientas que puedan generar ingresos.

Por lo mismo, exigirle al Estado mejorar su gestión financiera es un punto de partida. De donde se desprende la imperiosa necesidad de que el Estado, sus autoridades ejerzan su potestad para fiscalizar, efectivamente, las actividades productivas y que así la ley pareja se aplique con rigor, con probidad y transparencia. Si un gobierno necesita ganar respaldo para fortalecer su capacidad de negociación con las corporaciones multinacionales, debiera llevar el tema a una consulta popular, a un gran debate articulado a través de las organizaciones sociales.

En Chile, en este minuto, lamentablemente la tecnocracia funciona con parámetros de alto autoritarismo y una estrategia de este tipo, que podría llevar al gobierno a ganar legitimidad, a plantearse con fuerza frente a situaciones de abuso que han perjudicado el interés general, no cabe en su visión de la gestión pública. Es más fácil irse por la vía de subir los impuestos, resignando soberanía frente a intereses foráneos.

Eludir el debate, tomar decisiones de manera cupular, tecnocrática y de espaldas a la ciudadanía, deja en manos del periodismo investigativo y de opinión y de las escasas tribunas que permiten difundir ideas disidentes, el peso de la crítica frente a estas decisiones que afectan a la comunidad y benefician a los que tras bambalinas obtienen aquí facilidades que ningún otro país les concede.

Todo lo cual nos deja llenos de interrogantes.


Una mirada libre a nuestro entorno

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

A un mes de la soberana decisión ciudadana


Sube la adrenalina y comienza la franja televisiva. Nueve son los candidatos. Una encuesta a través de Internet midiendo la percepción acerca de quienes creen que serían los candidatos que pasarán a segunda vuelta, marca que un 68,75% cree que serán Bachelet y Parisi los que disputarán ese ballotage criollo.

Los remezones se han ido incrementando, golpes bajos y nada de fair play. Es como el destape de un dique que forma una gigantesca avalancha de palabras sentidas, de un lenguaje gestual que va delatando el stress que provoca la campaña. Las redes sociales estallan en mensajes que por su cantidad es imposible digerir. Estamos cerrando de una buena vez la transición interminable a la democracia efectiva. Si hay un común denominador es que la  Constitución deberá corregirse en aspectos sustantivos, dándole al Estado un rol responsable y conductor del desarrollo, con una fiscalización más eficiente, con una mayor regionalización que fortalezca la gestión de las provincias y comunas, con real transparencia, manejando sus proyectos, exigiendo que las firmas tributen en las regiones donde producen  exigiendo rendiciones de cuentas, en especial en materia de financiamiento de los partidos políticos. En materia del sistema binominal, los partidos han apurado la discusión de una salida legal que atenúe el tema, pero el proyecto en el fondo que han barajado trata de mantener equilibrios entre las dos coaliciones tradicionales, lo cual podría variar sensiblemente con el resultado de las próximas elecciones si se da la sorpresa que ambos bloques temen.

La juventud está entusiasmada y la tercera edad también. Cruzando generaciones de manera transversal, el enfrentamiento de ideas, así sea en píldoras escuetas, en 140 caracteres, es algo que ha involucrado a abuelos y nietos. Está entretenida la campaña, tanto que incluso la frivolidad se aferra al quehacer político para lograr rating. El periodismo tradicional apuesta al conflicto, al que le dijo, pero la gente está exigiendo más, está auscultando con ojo clínico a cada candidato/a, para evaluar su actitud, para esa sensación personal que es la percepción de honestidad o falsedad que proyecta una persona. Por mucho que los asesores pauteen a la prensa para evitar preguntas incómodas a la candidata de la Nueva Mayoría y así se ausente de debates trascendentes como el de la ANP, las redes sociales son implacables para funar a quien se esconde y premian a quienes argumentan, dan la cara, son vehementes, se ofuscan, se salen del molde, son gente común y corriente y no candidatos burbuja.

Esta crónica se redacta en vísperas de la franja televisiva. Allí será la hora de la verdad. Porque nadie podrá bloquear o limitar a cualquier candidato. Y la gente sabrá apreciar la sinceridad del mensaje, su creatividad, su coherencia, distinguiendo la verdad de la mentira, siguiendo el adagio bíblico que marca “Por sus obras los conoceréis”.

Periodismo Independiente, 15 de octubre de 2013  @hnarbona en Twitter




Una mirada libre a nuestro entorno

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

Transparencia: lo que sí importa



Un debate abierto nunca se dará. No calza con los estilos pseudo científicos de los asesores de marketing para manipular a la opinión pública. Frente a cada tema que interesa de veras a la ciudadanía, aparecen los distractores;  mientras tanto, las cosas que sí importan siguen ocurriendo en forma solapada e inconsulta, en una colusión transversal de intereses que está por encima de las etiquetas que se usan puertas afuera.

A la gente le interesa la salud, saber lo que come, cuidar que los hijos no sufran abusos en sus escuelas, quiere vivir en tranquilidad, preservar la calidad de vida de los barrios, quiere un sistema previsional que no los condene a una vejez miserable.

La gran mayoría no está interesada en la despenalización de la mariguana, porque no la ha consumido nunca, ni en el matrimonio igualitario, porque tiene su sexualidad muy clara y no se ubica en esos sectores de la población. Pero todo el mundo come y quiere saber si los aceites que compra son sanos, quiere acceder a medicamentos genéricos que estén a su alcance económico; quiere frenar la invasión de inmobiliarias que ocupan sus barrios empotrando gigantescas moles que rompen la calidad de vida de la vecindad, sus áreas verdes. El grueso de la población chilena se identifica como de clase media y quiere comprar en supermercados que no adulteren las fechas de vencimiento de los alimentos, que los productos vengan debidamente etiquetados para decidir si se los compra o no. No quiere la clase media chilena que la sigan engañando con publicidad engañosa o que le metan la mano en el bolsillo con los vueltos para donaciones que le sirven al gran empresario para bajar  sus impuestos.

La gente ve que los políticos corren detrás de las cámaras, desesperados por estar en la retina de los votantes, para lograr que les renueven el mandato. Pero nunca han dado cuenta clara de qué hicieron durante su período, nunca se explica por qué saltan de distrito en distrito, donde jamás han vivido, para representar al electorado. Esa falta de respeto del centralismo es un mal endémico de la república y las regiones son humilladas en cada elección con estas manipulaciones cupulares, pactos de alianza u omisión, con los que cocinan el reparto del poder para que todo siga igual, con algún maquillaje para la imagen pública.

Conviene al sistema que la gente no vote, que se abstenga o que arruine su voto rayándolo con otras  lecturas. Si la ciudadanía quiere representantes que le rindan cuentas, que se ocupen de mantener canales de comunicación y participación efectiva con los distritos que representan, parlamentarios que hagan su pega, que lean y entiendan, que piensen y hablen de corrido, sin necesitad de asesores que tengan que explicar lo que quisieron decir, se está acercando un minuto crucial: el 17 de noviembre. Un momento de inflexión para recuperar la ética en la política y la dignidad de la ciudadanía o de quedarse irresponsablemente arrellenados en casa, mientras la soberanía popular se la llevan a la suya los mismos de siempre.

Periodismo Independiente, 4 de Agosto de 2013. @hnarbona en Twitter.

Una mirada libre a nuestro entorno

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

Mujer contra Mujer




Noticia en Desarrollo.
La política depara sorpresas. La renuncia de Pablo Longueira por sufrir un cuadro depresivo, detonó un cambio abrupto de escenarios. La UDI nominó a Evelyn Matthei.

En estos momentos se estaría configurando una competencia entre dos mujeres, las candidatas de la UDI, Evelyn Matthei, y de la Nueva Mayoría, Michelle Bachelet. Algunos querrán reeditar el Sí y el No, pero nada más falaz que eso, pues de hecho son dos expresiones de cuño similar, la administración del sistema neoliberal que ha permanecido y se ha profundizado en Chile por más de 23 años. Para marcar diferencias tendría que enfocarse la lente en 1973, cuando la historia dejó a ambas en bandos opuestos.

El tema de género que el 2006 apareció como nuevo mensaje de la Concertación, quedaría ahora obsoleto, sin tener mayor incidencia, pues ahora son dos mujeres las que compiten y lo que importará para distinguir cuál de ellas sería mejor Jefe de Estado será su formación e historial, su carácter e impronta frente a situaciones difíciles que todo Presidente debe enfrentar.

Lo novedoso es que se trata de dos mujeres de cuna similar, hijas de generales de la FACH, que por circunstancias de la vida siguieron rumbos diferentes en 1973, una que se encontraba estudiando en EEUU  y que al volver pasó a integrar la patrulla juvenil del gobierno militar, y la otra militando en la extrema izquierda y posteriormente enfrentando el exilio, sin mayor actividad política, hasta que Lagos la nombró Ministra de Estado y posteriormente la impuso a dedo por sobre Soledad Alvear, DC, como candidata presidencial del bloque.

En los últimos 24 años las dos candidatas han ocupado cargos de Estado, Michelle llegando a ser la primera Presidente mujer en el cuarto gobierno de la Concertación y Evelyn siendo Senadora y Ministra de Estado en el actual gobierno de Sebastián Piñera. Los Generales de la FACH padres de las candidatas tuvieron roles relevantes, en diferentes tiempos, Bachelet como Ministro del Gobierno de Allende en  la Unidad Popular y Matthei como integrante de la Junta Militar, siendo quien permitió que Pinochet reconociera el triunfo del No, el 5 de octubre de 1988, con lo cual se abrieron los caminos a la transición política de Chile.

La posición de Evelyn Matthei durante su gestión como Ministra del Trabajo apuntó a terminar malas prácticas en materia de Capacitación laboral, de deudas previsionales, enfrentó los poderes fácticos del retail, mantuvo relaciones proactivas con la CUT y propició conductas responsables de los empresarios frente a los trabajadores.Tiene un sesgo nacionalista y en materia de apertura es más liberal que Longueira y de acuerdo con reponer el aborto terapéutico y apoya el Acuerdo de Vida en Pareja para uniones homosexuales.

Michelle Bachelet ha tenido, por su parte, una trayectoria que la vinculó al aparato militar del PS y en este Siglo XXI a sectores corporativos multinacionales que se vieron favorecidos con su gobierno. Durante el gobierno de Piñera trabajó en ONU Mujer, agencia que fue creada para que ella se hiciera cargo, con un fuerte apoyo de 200 millones de euros de parte de Zapatero, donación hecha pese a la crisis en que estaba sumida España.

Los candidatos varones posiblemente sean Andrés Allamand , si RN lo nomina y él acepta ir solo a la primera vuelta; Franco Parisi, Marcel Claude, Marco Enríquez Ominami, Alfredo Sfeir, Tomás Jocelyn Holt y Ricardo Israel, recién nombrado candidato por el Partido Regionalista de los Independientes. De esta larga lista de varones, uno de ellos podría desplazar a una de las candidatas y pasar a segunda vuelta. De no ser así, la definitiva será una elección con dos mujeres disputando el sillón presidencial.

Las dos candidatas representan la continuidad del modelo, aunque Bachelet haya articulado un discurso de campaña como Nueva Mayoría, con promesas de cambios institucionales que buscan interpretar a los movimientos sociales, pero mantiene los mismos equipos que hicieron que tuviera que entregar la banda presidencia a Sebastián Piñera. Matthei jugará sus cartas y al  estar abierta a la modificación del binominal, los debates de campaña serán muy interesantes, en este cruce de visiones femeninas, Mujer contra Mujer.


Una mirada libre a nuestro entorno

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

Lobby, debate frente a Proyecto de Ley que lo regularía

Lobbistas y Transparencia

El lobby se define como toda actividad que desplieguen los privados, con o sin fines de lucro, organizados formal o informalmente como grupos de presión o de interés, para influir en las decisiones del Estado en defensa de dichos intereses particulares. 

Comúnmente conocidas como gestiones de pasillo, estas acciones se han desarrollado históricamente con máximo sigilo, por lo que siempre han quedado al filo de la legalidad, pues es difícil delimitar una simple exposición de legítimos intereses particulares, de un canje de favores con agentes del Estado, lo cual puede ir desde la burda coima a formas más sutiles de vinculación que configuran el concepto de “tráfico de influencias”, la más clásica forma de corrupción y captura del Estado por parte de intereses privados.

En Estados Unidos la actividad de los lobbistas que trabajan para terceros está regulada por ley. Deben registrarse con una información completa y dejar constancia pública del interés que representan, de la existencia eventual de conflictos de intereses y registro de las reuniones y contactos que realicen, de manera que se sepa públicamente con qué autoridad o funcionario del Estado se reúnen, así como el texto de sus presentaciones.. En la Unión Europea no está tipificada la función de lobbista, pero la Comunidad ha generado pautas para la autorregulación y reglas de transparencia que permiten conocer las posiciones de interés con sus correspondientes argumentaciones de cualquier grupo o persona que ejerza su derecho a opinión y demanda ante las instituciones comunitarias.

Influir es parte del juego democrático.

Peter Drucker nos hablaba de la inteligencia que necesitan desarrollar las organizaciones empresariales, señalando que es la capacidad para cambiar favorablemente su medio ambiente. Y lo tipificaba en tres frentes: el tecnológico, el mercado y el gobierno. En cada uno de estos ámbitos las organizaciones pueden ser pasivas o proactivas, lo que marcará la diferencia en sus resultados. Por ende, una organización, de manera natural, desde la óptica de la administración de negocios, buscará influir en las decisiones públicas para que la favorezcan o, al menos, no la afecten.

La diferencia de tamaño y recursos de las organizaciones empresariales marcará distintas formas de acceso al Estado para influir en él. Las corporaciones multinacionales, en el contexto global, buscan tener un peso determinante en los gobiernos, construyendo lazos con las élites políticas de diversos partidos, captando a los líderes naturales, acogiéndolos en sus think tank, invirtiendo en becas para apoyar a su formación, financiando sus campañas proselitistas. Esto lo hacen en los países centrales, donde radican sus casas matrices, y en los países periféricos donde funcionan sus filiales. Procuran así formar dirigentes políticos que sean sensibles a sus visiones e intereses. Como un hito en esta función de influencia y control del Estado, recordemos como, a iniciativa de David Rockefeller, en 1971, Zbigniew Brzezinski dirigió un grupo de trabajo para fijar las bases ideológicas de una organización privada de planeamiento geopolítico destinada a promover el ideario socialdemócrata a nivel mundial en forma antagónica al imperialismo soviético. Nació así la Comisión Trilateral, Trilateral Commission, fundada en Tokio en Junio de 1973 y que reunió intereses financieros, industriales, y políticos de Estados Unidos, Europa Occidental y Japón. La Trilateral Comisión contaba entre sus fundadores a hombres como Giovanni Agnelli, Director Ejecutivo del Grupo FIAT, James Carter, candidato demócrata por entonces, Henry Kissinger, operador geopolítico del partido republicano, Raymond Barre, ex-premier francés, Akio Morita, fundador de la Sony, el propio Brzezinski y otros 300 personeros de una suerte de supremo gobierno mundial, que sustentó el proceso de globalización una vez desaparecida la URSS. Un club privado de personas poderosas que se conocen entre sí y manejan el mundo corporativo planetario.

Por su parte, las grandes empresas nacionales, tradicionalmente han actuado sobre el Estado a través de sus organizaciones gremiales y los partidos políticos de derecha. Sin embargo también sus lazos de influencia se han modernizado, extendiéndose ahora a políticos de partidos de centro o de izquierda, a quienes han reciclado estratégicamente como miembros de los Directorios de sus empresas, tal como lo hicieran durante el período militar con uniformados de alto rango en retiro.

Las cúpulas gremiales de carácter federativo, consolidan los intereses de numerosos gremios sectoriales y suelen usar, además de sus acciones directas, el concurso de lobbistas que mandatados por los grupos de interés, usan su acceso político a las élites gobernantes para abrir puertas y presentar los petitorios de dichos grupos empresariales, a cambio de remuneración o favores que quedan en la confidencialidad del trato privado. El peso político de las organizaciones gremiales de los grandes grupos económicos es evidente y baste con nombrar como ejemplo a la Confederación de la Producción y el Comercio, la Asociación de Exportadores, la Sociedad de Fomento Fabril o la Cámara de la Construcción.

En la base productiva, finalmente, con una débil capacidad de influir en las decisiones políticas, encontramos un amplio y heterogéneo sector de medianas y pequeñas empresas productivas, que no han logrado imponer sus intereses en el ámbito tecnocrático del gobierno, como para lograr que se implementen políticas públicas adecuadas a su realidad y problemas. Para estos sectores medios bregar en el contexto de un sistema económico que está concebido con criterios concentradores, que se contraponen a sus intereses de asociatividad, cooperación, facilitación crediticia, les ha significado ser marginales en la agenda de los gobiernos y no ser priorizados en las políticas públicas financieras, tributarias ni de promoción. Quizás sea el sector que más requiere y con la mayor urgencia un plan que integre sus intereses, que aportarían a la economía un efectivo crecimiento, superando el estancamiento actual. Pero, para ello serían necesarias medidas que les ayudaran a superar algunas debilidades estructurales que constituyen barreras para participar en la economía en términos equitativos. La asesoría experta en esta materia, perfilada luego como lobby técnico-político, para presentar proyectos sólidos ante las autoridades, podría ser el camino técnico que estos sectores necesitan para sensibilizar a parlamentarios y autoridades de gobierno, sobre soluciones adecuadas a la realidad de estos sectores productivos medios.

En definitiva, transparentar las acciones de lobby para que dejen de estar enmarcadas en el secretismo, es una condición indispensable para mejorar el sistema democrático y prevenir situaciones de corrupción. Asimilando la experiencia internacional es necesario asegurar el expedito acceso a la información y ejercicio del derecho constitucional de petición, sin ningún tipo de discriminación.

Reglamentar el lobby en Chile

El proyecto de ley sobre el lobby contempla el que se realiza a través de terceros y, al respecto, pretende crear una categoría de “lobbistas profesionales”, la que se adquiriría por el sólo hecho de haber representado a dos personas o empresas al año, y registrarse ante el Congreso.

En el proyecto sobre el lobby que se ha discutido en el Senado, se ha pretendido incorporar como una actividad de intermediación el lobbying. La acción de lobby, independiente de quien la realice, debiera ser transparentada con un registro público de los documentos y gestiones que presente ante las comisiones del Congreso o los gabinetes de los parlamentarios, cualquier persona o grupo de interés. Además, el grupo de interés o persona se debería identificar y podría ser ubicado por categorías como con o sin fines de lucro, ciudadano, gremial, profesional, nacional o internacional.

Más que tipificar un “lobbismo profesional” que crearía artificialmente esta suerte de gestores oficiales registrados ante el Congreso, sería necesario exigir que quien desee ser lobbista acredite una experiencia comprobada en el tema que se le encomienda presentar, ya que, de lo contrario, cualquiera, sin mayores méritos que el conocimiento del ambiente político y de los laberintos del entramado burocrático, podría adquirir esta seudo profesión de lobbista, sin tener las competencias efectivas para presentar ante la autoridad un proyecto o propuesta por cuenta de terceros.

En realidad, lo conveniente es que sea el propio grupo de interés el que haga la presentación y que, en caso de recurrir a la asistencia técnica de un Consultor externo, éste deba cumplir con todos los requisitos de funcionamiento legal y tributario, como persona física o jurídica.

Para complementar una ley sobre lobby es primordial que se haga efectivo el libre y expedito acceso a la información sobre los actos administrativos; que se establezca la declaración de patrimonio y de intereses y relaciones de funcionarios hasta tercer nivel y de parlamentarios, sus cónyuges y parientes, de manera que la ciudadanía pueda ejercer una fiscalización de los organismos públicos con toda la información a disposición.

Finalmente, frente a los lobbistas profesionales de diferentes profesiones, es necesario que se recupere el rol de control ético de los colegios profesionales, de manera que profesionales médicos, ingenieros, administradores, que ejerzan este rol de intermediación ante las autoridades en representación de terceros, lo hagan cumpliendo con reglas éticas y sean de alguna manera supervisados por sus pares, a efectos de que no se falte a la fe pública ni se invadan los ámbitos profesionales de cada especialidad. En este sentido, es más conveniente que en vez de pretender regular el lobby, se fijen pautas de autorregulación, tal como se estila en la Unión Europea.

Desde la visión de Estado, es importante que todo contacto de funcionarios, autoridades o parlamentarios con privados quede archivado en un registro instalado en la web, que informe los motivos del contacto, temas presentados y documentación de respaldo.

El tema de transparentar significa eliminar el secretismo y poner a disposición del público lo que cualquier persona presente como argumento de defensa de sus posiciones o intereses. Toda persona u organización, con o sin fines de lucro, tiene el derecho a conocer lo que otras opinen en relación a los temas que le interesan o que puedan afectarlos. Así, la reglamentación del lobby es parte de la participación ciudadana y no se debería descontextualizar de ella.
________________________________________

7 diciembre 2006, Periodismo Independiente @hnarbona en Twitter


Una mirada libre a nuestro entorno















  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

La caida de Golborne vía Twitter - Declaración de Intereses y Patrimonio


(Noticia en Desarrollo)

Las redes sociales en forma fulminante decretaron la caída de Laurence Golborne. Tal fue la corrida de twitters referidos a sus declaraciones, tan masivo el repudio a su omisión de declaración del dinero que mantiene en  a las islas Vírgenes Británicas, tantas las protestas por los abusos en Cencosud, que finalmente sendos escándalos fueron un doble uppercut  que noqueó al candidato de la UDI, quien llegó agobiado al programa de televisión Frente al Espejo en TVN. 
Candidato muerto caminando dijeron las redes.

El día lunes 28 la UDI aceptó la renuncia de Golborne y simultáneamente proclamó a Pablo Longueira como su abanderado.  Se cierra un capítulo y marca el fin  de la encuestocracia que había impuesto a Golborne como candidato. Vuelven los pioneros del neoliberalismo.

Corolario: 29 de abril 2013: 18:30 hrs Golborne renuncia y Pablo Longueira acaba de ser nominado  como candidato presidencial de la UDI. Mañana la UDI decidirá si van a primarias con Allamand o si ambos siguen compitiendo hasta la primera vuelta.

























_______________________________________________________________________





























Una mirada libre a nuestro entorno

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

Bachelet al ruedo y sin llorar




Bachelet: al ruedo y sin llorar.

De la Dedocracia a la Encuestocracia

A la primera mujer Presidente de Chile la designó a dedo como candidata el Presidente Ricardo Lagos, ahorrándole justo a tiempo el debate con Soledad Alvear. 

Se explotó al máximo su condición de mujer y se tildó de machista a quien la emplazaba con dureza.  Memorable fue la discusión con el historiador Alfredo Jocelyn-Holt, quien acusó a la abanderada de inconsistente y de ser un "producto de marketing" levantado por las encuestas. Cuando Jocelyn Holt le preguntó si era ella una carta tapada de los militares, la reacción de los asesores fue rabiosa. Bachelet lo llamó opinólogo y lo trató de payaso de circo. 

Así, en todos los paneles de campaña se cuidó siempre celosamente que las preguntas estuvieran pauteadas para evitarle a la candidata “el desgaste” de la confrontación de ideas. Los adjetivos acuñados como slogans fueron “gobierno ciudadano” “cercanía a la gente”, “gobierno amable” “todos y todas”.  

El primer encontrón real de Bachelet como Presidente fue con los secundarios de la revolución pingúina, a los que mandó a la vía muerta, creando  una enorme comisión donde todo fue quedando en nada. En su mandato realizó el lanzamiento del Trasantiago, pese a estar el mismo sin terminar, provocando un fracaso de enorme repercusión social. Fue incapaz de soltar amarras del sector  laguista que la había colocado en el poder, primando las lealtades políticas por sobre el deber de estadista. Al primer año su popularidad estuvo totalmente a la baja.

En su gobierno, la austeridad en las cuentas públicas estuvo a cargo de Andrés Velasco, quien reemplazó al  gran amigo de guitarreos de Michelle, Nicolás Eyzaguirre, quien cometió la imprudencia de llamarla cariñosamente la gordi. Creció en su período el descontento popular  contra las cúpulas, las corruptelas, el tráfico de influencias de las grandes corporaciones. Al cierre de su período los díscolos y descolgados marcaban el principio del fin, pero ella mantenía su popularidad en las encuestas y sus cercanos la encapsularon para mantener ese supuesto capital político. 

Tal como a Ricardo Lagos lo despidieron de pie los empresarios más conspicuos y poderosos del país. A Michelle Bachelet le organizó una cena de homenaje en Washington la firma Barrick Gold y el mismísimo Rockefeller. Tal como Ricardo Lagos, luego de su retiro, tuvo un cargo internacional en materia ambiental, a Michelle Bachelet  le correspondió dirigir una Agencia denominada ONU Mujer, organización de sesgo feminista a la cual Zapatero, último presidente del PSOE, donó 200 millones de euros, pese a la crisis que se venía sobre España, logrando que su Ministra de la Igualdad (sic) también tuviera un espacio donde aterrizar después de perder las elecciones.

El 27F ha pesado como un gran lastre e interrogante sobre la popularidad de Michelle Bachelet, pero las encuestas extrañamente no reflejan todo lo que se la ha criticado desde las redes sociales. Su responsabilidad política como Jefe de Estado es un tema pendiente de determinación por parte de la Justicia y sobre esto el gobierno ha tenido el tino de no victimizarla.

El debate inevitable

Michelle Bachelet regresa del silencio para competir por una reelección y deberá enfrentar a una ciudadanía movilizada, tal como lo señalara Giorgio Jackson, Dirigente del Movimiento Revolución Democrática. También la esperan, prestos para el debate, Andrés Allamand, Franco Parisi, Marcel Claude y Marco Enríquez, entre otros. Su silencio habrá terminado y deberá explicar su estrategia de comisiones inconducentes; deberá recoger demandas insatisfechas, principalmente de carácter político, que hablan de asamblea constituyente, nuevo trato para el pueblo mapuche, definiciones en materia energética. 

Con esos debates lo más seguro es que terminará el uso ramplón de las etiquetas de izquierda y derecha, y el eterno Asesor Osvaldo Andrade o el vocero Francisco Vidal, deberán cambiar la forma de hablar de la “derecha”, como si el gobierno de Bachelet hubiese sido de izquierda y ultra revolucionario.

Ese juego comunicacional tramposo, gracias a personas como Iván Fuentes, Camila Vallejo , Giorgio Jackson, Franco Parisi, Andrés Velasco, Marco Enríquez Ominami, Marcel Claude, se está agotando. La gente, al igual que el historiador Alfredo Jocelyn Holt tiene una profunda y fundada desconfianza y exigirá que los candidatos usen un lenguaje compromisorio, que explique programas de gobierno, y a quienes ya fueron gobierno le preguntarán donde más duele, por qué no tomaron medidas en su momento y porqué ahora sí las reclaman, ofrecen o critican, rasgando vestiduras.

La clase media será un gran actor en este período de campañas políticas, pues los sectores medios están alerta, tienen hoy el desplante y los medios tecnológicos para organizar movimientos y formar opinión, con funas cibernéticas que son de temer. No habrá político que soporte un Hashtag de Twitter que lo emplace masivamente. Los 5 millones de personas que se han sumado al padrón electoral son de un perfil joven que se tutean con las redes sociales y los anquilosados políticos muñequeros del siglo pasado, que firman promesas para luego borrarlas con el codo, ahora estarán fritos, porque hay millones de ojos fiscalizadores auscultándolos, denunciando sus maquinaciones y malas prácticas. 

Hablábamos de la prueba de la blancura que deberá pasar cada candidato y, ahora que todos se preparan, en sus marcas, es preciso entender que por más gigantografías que coloquen, por más fotoshop que apliquen a sus fotografías, la gente crítica, desconfiada, aguda e implacable, estará como un monstruo genuino detrás de ellos, sin importar su género. De esto mucho tuvo que aprender el gobierno actual, y el sobre expuesto Presidente Piñera. Pero, a esta altura del partido, en las redes sociales ha aparecido con fuerza una masa no clasificable, impredecible, cruel en sus dichos y profundamente crítica. Por lo tanto, con Bachelet en el ruedo, no esperen que por ser mujer vaya a tener un trato diferente al que se le da a cualquier presidenciable. Y en esto, todos son iguales y el juego es sin llorar.

Periodismo Independiente, 16 de marzo de 2013. @hnarbona en Twitter.





Una mirada libre a nuestro entorno

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

Atentos con la Corrupción


Fiscalización y Transparencia, los nuevos desafíos
Periodismo Independiente es @hnarbona en Twitter, 4 de febrero de 2013.

Un tema que será necesario plantear a los partidos políticos. ¿Cuál es su compromiso en relación con el fortalecimiento de la capacidad fiscalizadora del Estado sobre el mercado y de la ciudadanía sobre los actos del Estado?

Adam Smith, clásico del liberalismo,  señaló que siempre que dos o más personas del mismo rubro se reunían, terminaban perjudicando el interés general. Por su parte, el Banco Mundial ha insistido en la necesidad de que el sistema global funcione con  un Estado moderno, capaz de fiscalizar los actos económicos del mercado, aplicando las actuales tecnologías, pero, por sobre todo, equipos de funcionarios públicos competentes y honestos. Esa sería la única forma de que los mercados funcionen sin distorsiones, prácticas monopólicas o evasión tributaria. Sin una fiscalización eficaz, siempre habrá operadores inescrupulosos que querrán perjudicar el interés general.

La corrupción amenaza constantemente a los organismos públicos y ningún gobierno está exento de este riesgo. Pero también existe en el quehacer empresarial, donde la avivada de quitarle el bulto a los impuestos o las responsabilidades con los consumidores, es una mala práctica extendida. El tráfico de influencias busca torcer la normativa o eludir el cumplimiento de la ley, obteniendo con ello ventajas que rompen la libre competencia. Chile aparece con índices de corrupción mejores que los demás países de la región, pero estos rankings pueden ser engañosos, porque simplemente acá las corruptelas se hilvanan mejor. De allí la necesidad de controles cruzados y que todo el  funcionamiento público sea transparente. El Consejo para la Transparencia ha dado una dura batalla para ir terminando con los ghettos de secretismo. Grandes áreas estratégicas del mundo público, como Codelco, se gestionan sin rendir cuentas y sin  quedar bajo la supervisión de la Contraloría General de la República. La Cámara de Diputados frente a investigaciones importantísimas, que han generado gran expectativa, terminan con acuerdos políticos y los asuntos se van al canasto de los papeles.

Si seguimos el mapa de la corrupción, apenas del último decenio, encontraremos decenas de casosy para mencionar los más representativos, señalemos el MOP GATE y MOP CIADE, en donde se coludieron contratistas con un ente público para acordar sobrevaloración de obras, generando diferencias que volvían a los bolsillos de los entes fiscalizadores. La colusión de las farmacias, el caso de La Polar, los contratos leoninos que se suscribieron con las concesionarias de carreteras; el caso de Ferrocarriles; el Transantiago; las inauguraciones truchas de hospitales; las malversaciones de dineros públicos en diversos municipios del país, las autorizaciones a termoeléctricas que no cumplían normas ambientales, como fue el caso de Campiche, favor concedido a AES Gener el último día de diciembre de 2010, en el gobierno de Bachelet. Y durante estos últimos años se han destapado casos como la denuncia de contrabando de 180 camiones con víveres de Cencosud, declarados como donación cuando eran con fin comercial, para venderlos a la Onemi. También habría que hacer notar la impunidad de las constructoras que engañaron y que provocaron muertes durante el terremoto por colapso de edificios mal construidos. El escándalo de las acreditaciones universitarias, las formas como disfrazaban el lucro, el cierre de la Udelmar, la mayor condonación de la historia que el Director del SII le hizo a Johnson.

La corrupción se evidencia como un cáncer transversal, del que nadie está libre. Como si fuese irremediable que el poder corrompe. Sin embargo, la forma de romper esa tendencia perversa son los equilibrios de poder, la transparencia en la información y el control ciudadano. Resulta increíble que frente a emergencias, como las que vivió Santiago hace un par de semanas por el aluvión del Alto Maipo –donde la causa de base habría sido la intervención en el Alto Maipo, donde se talaron árboles y hubo movimientos de tierras–  2 millones de personas estuviesen un día entero sin agua, mientras Aguas Andinas sólo daba explicaciones. El Intendente de Santiago, Juan Antonio Peribonio, comprometió sanciones por la negligencia demostrada por la Sanitaria.

Chile no quiere seguir tolerando vacas sagradas, está contento con seguir progresando, pero no acepta que siempre estén los delincuentes de cuello y corbata actuando con malas prácticas. El grueso de las personas trabajan de buena fe, pero ésos atornillan al revés, sólo buscan sus intereses y no respetan la ley. Después de estos acontecimientos quedó una gran inquietud en el público: ¿qué tan preparados estamos para contingencias peores, como podría ser un enfrentamiento bélico?

Y debe entenderse que lo que se pide no es más Estado, se pide un mejor Estado, competente y honrado, con atribuciones y recursos para Fiscalizar y que a través de la Transparencia resista el control de la gente y sea responsable al rendir cuentas.

¿Fiscalizar para hacer las cosas bien, con todo el respaldo político de las autoridades o sólo para llegar hasta donde se topen con los intereses de un poderoso?

Valparaíso, 04.02.2013



Una mirada libre a nuestro entorno

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

Atacama: Malas prácticas de contratistas foráneos



El Gobierno mantiene en sus políticas PYME una instrucción presidencial que obliga a los organismos públicos a pagar a sus proveedores dentro de los 30 días de la fecha de factura. Del mismo modo, como condición contractual de Mercado Público, se ha incorporado el control del pago de las obligaciones previsionales por parte de los proveedores a sus trabajadores. Son buenas prácticas que han mejorado el acceso de los pequeños y medianos empresarios a las compras que realiza el Estado. En caso de incumplimiento el proveedor infractor puede ser excluido del sistema de compra pública. Sin embargo, a nivel de grandes compañías privadas y contratistas se mantiene un estilo abusivo con los empresarios pequeños y medianos, al fijar unilateralmente condiciones leoninas para el pago de sus facturas.

Desafortunadamente, empresas contratistas extranjeras y también nacionales aterrizan en las regiones con malas prácticas que es preciso terminar. En medio del boom de Atacama se ha dado el caso de empresas que buscan financiar su instalación, sus campamentos y mantención del personal, a costa de los pequeños comerciantes que entran a prestar servicios de hospedaje o alimentación a las compañías forasteras. Hemos conocido del abuso contra los pequeños empresarios por parte de grandes empresas, que simplemente demoran meses en pagar sus cuentas, mientras localmente se produce una cadena de incumplimientos con costos financieros de los que nadie responde. Una demora en pagar la alimentación de los “viejos” puede llevar a la quiebra a un pequeño comerciante, contradiciendo totalmente la política de gobierno de promoción del emprendimiento y los objetivos de responsabilidad social que mantienen compañías establecidas en la región históricamente. Es necesario que los proveedores alcancen una asociatividad para ganar capacidad negociadora con las grandes empresas y contar con el apoyo de las autoridades para que el abuso no quede en la impunidad.

En las negociaciones comerciales se necesita desarrollar competencias de los empresarios pequeños para evitar situaciones de inequidad. Sería positivo que se diseñara un programa de calificación para los comerciantes y emprendedores que quieren legítimamente que el boom económico también los beneficie. En estos momentos, bajo las condiciones impuestas por aquellas empresas abusivas, esa expectativa se ha convertido en pesadilla.

Si el Estado no sanciona estas malas prácticas esta situación se profundizará. Del mismo modo, las grandes mineras, que son las que contratan empresas para sus nuevos proyectos, deberían exigir a sus contratistas un Código de Ética que regule su comportamiento en la comunidad. No es admisible que lleguen  con estas malas prácticas. Alguien debe vigilar ese comportamiento y sancionar efectivamente cuando esto se denuncie por parte de los afectados y los hechos se comprueben. La idea es que el progreso les alcance a todos.

Hernán Narbona Véliz, Periodismo Independiente, 24 de diciembre de 2012.

Una mirada libre a nuestro entorno

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

La No Violencia Activa y los movimientos sociales

Se ha generado un hito para los movimientos sociales. Iván Fuentes, vocero del movimiento social de Aysén, con la consigna “Tu Problema es Mi Problema”, viajó a la Moneda para entrevistarse con el Vicepresidente de la República. En estas conversaciones cara a cara, los dirigentes sociales lograron sacar el problema de la escalada violentista y alcanzar un Acuerdo, con el retiro de las Fuerzas Especiales de Carabineros, retiro de querellas por la Ley de Seguridad Interior del Estado y la subsecuente continuación de las mesas de trabajo con las autoridades de Gobierno. Importantes lecciones para el movimiento social de todo el país. La No violencia Activa sería la estrategia a seguir.


El talón de Aquiles de las manifestaciones sociales ha sido la distorsión que han provocado grupos violentistas minoritarios, que se infiltran y ocupan espacios en las marchas solamente para provocar los enfrentamientos, saquear y destruir. Sobre el origen de esa violencia se cruzan hipótesis. Algunos argumentan que es consecuencia de la marginación, que el anarquismo tiene esa expresión a partir de la marginación que sufren sectores populares. También se atribuye a infiltración de agentes encubiertos del Estado que causarían las acciones de violencia para manchar con ella actos ciudadanos pacíficos, generando una actitud de temor y de rechazo en la opinión pública que afecta las movilizaciones centrando el foco de atención en los desmanes antes que en los planteamientos.

Se sostiene complementariamente que los vándalos serían piquetes rentados por delincuentes mayores, como el narcotráfico, a quienes sirve distraer a la policía hacia estos conflictos restándolos del trabajo de protección de los barrios. Los adictos angustiados son soldados de las mafias y materia dispuesta para actuar al margen de la ley, sobre todo si los escenarios favorecen una suerte de impunidad. Dentro de la especulación sobre la violencia, se intuyen nexos entre las diversas versiones señaladas, con zonas grises en donde la manipulación ideológica y material, prefabrica situaciones de violencia y por ende la dirigencia social debe tener enorme cuidado de que una concentración o marcha sea vigilada por los propios convocantes, para prevenir a tiempo el inicio de enfrentamientos.

El impacto noticioso de los hechos de violencia causa daño a la imagen del país ya que se pierde la percepción de un país relativamente estable y tranquilo. El impacto mediático de la violencia es de terrorismo psicosocial y una forma de distorsionar las demandas sociales, ubicándolos en una dialéctica de guerra antes que una dinámica de conciliación que lleve a la búsqueda de soluciones.

La violencia es lo que se difunde en los medios internacionales, a partir de la escalada se pierden los espacios de negociación y con ello hay quienes buscan sacar dividendos particulares, sacar las castañas con la mano del gato, con lo que los movimientos sociales son tironeados por intereses que buscan cada cual sus propias ventajas del caos.

La No Violencia Activa es una estrategia de protesta ciudadana que se originó en el movimiento de independencia del imperio británico, que impulsara Gandhi en la India. Es la conducción de las demandas de la comunidad con presiones que obliguen a establecer mesas de negociación y de solución a dichos requerimientos. En el caso histórico de Gandhi lo que se buscaba era lograr la independencia, con un cambio político, social y cultural revolucionario sin necesidad del empleo de la violencia. Por el contrario, evitar la violencia del imperio era lo sustantivo, hostigando con acciones no violentas en sí mismas, pero de alta presión política.

Posicionar el problema en la agenda nacional e internacional, obligando al Gobierno a reconocer el estado de necesidad y a establecer los canales para la negociación, es lo que se busca. Eventualmente, lograr que se recurra a los buenos oficios de personeros de influencia moral o, como mínimo, fijar las mesas de trabajo para explorar un acuerdo de solución viable para ambas partes.

Para la No Violencia Activa debe elevarse el grado de organización social de los actores que plantean sus demandas, de modo que haya disciplina interna, luego de alcanzar los comunes denominadores que delimiten la acción asociativa. Esto significa salir del asambleísmo para lograr la acción federativa, que le de consistencia a los planteamientos comunes, que a su vez recogen lo prioritario de cada integrante. Esta etapa de preparación de los grupos sociales para la estrategia de No Violencia Activa es relevante para alcanzar los objetivos de un movimiento. El liderazgo social, apoyado por la experiencia de los equipos de apoyo, debe sintetizar las demandas con racionalidad, con proyectos de solución, con los que puede alcanzar un nivel de interlocución que haga imposible no ser escuchado por los niveles políticos.

La agitación social es un elemento propio de la estrategia de No Violencia Activa. Y es aquí donde los movimientos sociales deben echar mano a la creatividad. El 2011 vivimos los sitting, las besatones, las performance de los zombis, la histórica marcha de los paraguas, los desnudos de protesta. Así, con el uso intensivo de las redes sociales, se mantuvo viva la movilización por 6 meses, pero poco a poco la violencia fue ganando el foco noticioso, en perjuicio de la negociación. Cuando se había establecido una mesa, los dirigentes cometieron el error de levantarse abruptamente, ya que carecían de la preparación negociadora, habían mezclado en el petitorio cuestiones ideológicas que significaban tumbar el sistema y refundar la república, con los temas de calidad de la educación, la evaluación docente, el financiamiento o gratuidad de la educación.

En la No Violencia Activa uno de los resortes más temidos por el sistema de las grandes corporaciones y el retail es el boicot de usuarios y consumidores en repudio de abusos de corporaciones o agentes económicos que violentan y destruyen la libre concurrencia a los mercados. Los casos de las farmacias coludidas, el de La Polar y sus delitos financieros y abusos con sus clientes, son ejemplos de cómo la comunidad articula a través de las redes sociales una acción de rechazo, logrando resultados. Sin embargo, hay mucho terreno por ganar y explorar en términos de soberanía de los consumidores, exigiendo que las Leyes sobre Probidad y Transparencia se apliquen en aras del bien común. En todos los frentes, en el análisis de cada política pública, la estrategia ciudadana de No Violencia Activa podría lograr articulaciones del tejido social que podrían ir corrigiendo el sistema. El SERNAC Financiero y la nueva Ley DICOM son ejemplos de cómo la movilización ciudadana ha podido forzar o apurar la toma de medidas que eliminen situaciones de abuso a las personas. Dejar de consumir bebidas gaseosas o alcohólicas o alimentos dañinos para la salud, con componentes cancerígenos por ejemplo, sería una forma de no violencia activa que tendría alto impacto, porque golpearía allí donde más duele a los intereses económicos.

Queda un eslabón de la estrategia de no violencia activa que es la ocupación social de los espacios políticos. Es quizás la piedra del tope de los movimientos sociales, lograr que la representatividad de las autoridades de gobierno y parlamentarios refleje las sensibilidades sociales reales. Lograr que se desconcentre el poder a nivel territorial, implantar los plebiscitos para las decisiones comunales o regionales, como podría ser la aprobación o denegación de radicación de determinadas actividades productivas, daría un empoderamiento efectivo a la civilidad, logrando que desde la base se vaya colocando límites al centralismo y al oscurantismo que ha conllevado. Exigir la rendición de cuentas, lograr que los Intendentes y gobernadores puedan llegar a ser de elección directa, vale decir llegar a cierto grado de federalización del sistema político, son expectativas que pueden llevar a un mejor país, con menos distorsiones e inequidades.

Ocupar los espacios políticos exigiría lograr nuevos candidatos, nuevos líderes que representen a las mayorías vociferantes del país, a las grandes mayorías que buscan en paz construir una alternativa de vida más humana y menos violenta. La violencia sólo conviene al que maneja el statu quo. La estrategia de no violencia activa es una forma de vivir en compromiso ciudadano, asumiendo el deber colectivo de ir construyendo gradualmente una mayor justicia social.
________________________________________
Periodismo Independiente, Hernán Narbona Véliz, 24 de marzo de 2012.
Una mirada libre a nuestro entorno

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

Marketing político y binominalismo







La concepción autoritaria que se viste de democracia es la peor de las mentiras que empantana a nuestra sociedad, ya que el ciudadano no es visto como sujeto crítico  de la polis,  sino como un consumidor pasivo del producto político que generan los comités creativos y que  colocan en el mercado, territorial o sectorialmente, los operadores políticos. 

La publicidad engañosa, el consignismo barato, las imágenes prefabricadas, el efecto multiplicador de los medios que venden sus espacios al mejor postor, buscan asignar a determinados personajes públicos cualidades que nunca tuvieron, ocultando sus errores  con inusitados blindajes que se montan al máximo nivel internacional.

En la mascarada electoral del binominalismo, los partidos son espacios de poder que constituyen un verdadero oligopolio. En ellos se concentran las designaciones de candidatos. Salir como independiente para algún cargo es casi utópico, todo está hecho para que el poder se lo repartan los dos sectores oficiales.

A través de la farándula que conlleva el marketing político se posicionan rostros, todo se construye con slogans, se elude el debate, no hay una tabulación transparente de cómo ha actuado un candidato, ninguno se hace voluntariamente el test de la blancura, como podría ser la declaración de intereses o un examen de pelo para excluir el consumo de psicotrópicos. Nadie sabe a ciencia cierta quién es o qué hace cada candidato.

 La democracia es penosamente una dedocracia, con caudillos y tribus que actúan como sectas al interior de los partidos, con reticencia a exponerse, con primarias que han sido vergonzosas,  una mera forma de lavarle la cara a la falta de representatividad que conlleva el sistema.

Un puñado de militantes tiene el derecho de nominar candidatos a Alcalde, a Concejales, a Consejeros Regionales, a Diputados, Senadores y Presidente de la República.  Cuando salíamos del régimen militar, a través del Plebiscito de 1988, la civilidad estaba movilizada, luchando por el retorno a la libertad. Pero, en la transición amañada, las élites concertacionistas que monopolizaron el poder, fueron premeditadamente desmovilizando a la civilidad y amarrando sus redes y sus parcelas de poder, sumamente cómodos en el binominalismo. Y lo hicieron desplegando un marketing político que vendía una pseudo izquierda democrática, pero que en los hechos reales resultó más entregada a los intereses multinacionales que las propias fuerzas opositoras herederas de la dictadura. Recuerdo que el cantautor Oscar Andrade los denunciaba diciendo que escriben con la izquierda , pero cobran con la derecha.

 El marketing político en la sociedad mediática de los noventa tapó grandes escándalos de corrupción, genero mitos urbanos respecto a determinados personajes políticos que a la hora de la verdad fracasaron. Frente a este espectáculo, sólo escasas voces alternativas persistieron denunciando a las máquinas corruptas. La colusión de la Concertación con los medios oligopólicos significó que dejaran caer medios de prensa valiosos, como fuera el Diario La Época, las Revistas Hoy, Análisis, Apsi, Nueva Voz;  las radios que habían servido de canales de comunicación para la disidencia contestataria durante los ochenta. Para un candidato “renovado” y  “con fines de lucro” aparecer en El Mercurio o La Tercera era tocar el cielo y eso explica la alianza tácita de la Concertación con estos medios durante los 20 años de gobierno.

La llave que tiene el marketing político para colocar un producto es el dinero. Una campaña para Senador se estima que cuesta unos 50 millones de dólares. Una campaña Presidencial mucho más. El gran riesgo de nuestra sociedad es el oscuratismo que rodea el financiamiento de las campañas políticas, donde nadie sabe el origen de las platas y ellas podrían fácilmente derivar de ilícitos, como el narcotráfico o actos de corrupción.

 El Estado y las instituciones se ven ocupados por grupos de poder que se enquistan en el sistema binominal con lealtades sectarias y así, la democracia profunda, participativa, que procura relaciones más justas para todos los habitantes del país, sufre la estafa constante de esa llamada clase política oficial. El descreimiento y el repudio que generan sus manejos, lleva al sistema democrático a precipicios de alto riesgo. Basta con escuchar las propuestas anti Estado de los dirigentes sociales jóvenes para darse cuenta de la confusión y anarquismo que se produce como respuesta visceral a la manipulación mediática de  masas que organiza el marketing político para vender buzones.

Con el ímpetu e independencia de la juventud, las generaciones jóvenes actuales ven que el sistema globalizado ha generado alianzas estratégicas sórdidas de élites políticas con intereses multinacionales y que sirven a esos patrones antes que al interés colectivo.  El resorte de la rebelión puede ser desgastador porque el sistema actúa como un sólido bloque impermeable.

En el marketing político aparecen discursos encendidos de cambio, pero, a la hora de la verdad,  en la trastienda, los controles y el mando altamente concentrados, frenan las buenas intenciones de abrir espacios. Por ello, para ese poder tras bambalinas la democracia representativa  podría ser una opción descartable, dado que, si la situación rebelde amenazare los pilares del sistema, el pragmatismo mediático pasaría sin asco a los planes B del autoritarismo.

La democracia profunda, sin embargo, comienza a incubarse a partir del desencanto y el cansancio. La desconcentración del poder conlleva redistribución de la riqueza y potenciar los gobiernos locales y regionales. La generación de candidatos provenientes de la sociedad civil y no de los partidos es un ejercicio difícil. La fortaleza potencial de los nuevos 4 millones de personas que pueden votar podría ser una gran sorpresa, con liderazgos genuinos y no prefabricados. El marketing político que nos vende pomadas debería retroceder, pero todo depende de un cambio cultural y conductual de los nuevos ciudadanos y de su grado de compromiso para asumir responsabilidades y deberes y así mejorar las cosas, negociando con inteligencia una mayor transparencia en las contiendas electorales que se vienen.
________________________________________
Periodismo Independiente, Hernán Narbona Véliz, 16 de Marzo de 2012.



Una mirada libre a nuestro entorno

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS