Universidad de Chile, Alma Mater, refundando un sueño.
Anoche trabajé en sueños, con tanta lógica que al despertar me propuse dejar registro de lo divagado para darle la misma fuerza y pasión que tenía cuando lo exponía y me desperté en medio de un discurso.
Se trataba de levantar un proyecto emblemático para el siglo XXI y se me ocurría proponer al gobierno y a la comunidad nacional, la reforma de la Universidad de Chile, Alma Mater de la educación superior, fundada el 17 de septiembre de 1842, para volver a darle la característica de Universidad nacional, laica y republicana con que se instaló en el desarrollo de nuestro país, cuya fragmentación en sedes regionales autónomas realizada en 1981, obedeció a circunstancias históricas ya superadas y que dejaron a la Universidad sin esa trascendencia que le daba el contener dentro de ella las diversas realidades del país, con aulas que en el conglomerado alcanzaban un peso político específico trascendente dentro del acontecer nacional.
En mi sueño formulaba un proyecto de reconstitución de la Universidad de Chile con una apertura de la Corporación a todos sus ex alumnos, los que podríamos participar en calidad de miembros asociados de la comunidad universitaria, generándose una relación de colaboración con su desarrollo, con una presencia del estamento de egresados en las decisiones del Consejo Superior. Con gran lógica la Corporación universitaria abría sus puertas a una gran capitalización popular mediante la suscripción de algún tipo de bono que permitía esa pertenencia con capacidad de sentarse a la mesa para cogestionar la Universidad.
Siempre se habló que la comunidad universitaria contemplaba a su cuerpo académico, a los alumnos y al equipo administrativo que daba soporte a la labor universitaria. Esta última se dividía en Docencia, Investigación y Extensión, habiendo aparecido en las últimas décadas la función de Asistencia Técnica, que ha ido acercando a la universidad con los sectores productivos del país.
Recuerdo que fui Delegado de la Escuela de Ciencias Políticas y Administrativas en la Reforma Universitaria de 1968 y allí se planteaba un rol que hoy la Universidad debiera retomar con la mayor responsabilidad. Volver a ser el faro que ilumine las opciones de futuro que puede construir la nación. Desarrollar ciencia y tecnología, ser autónoma y sustentable para ofrecer una tribuna libre para el debate de los grandes temas nacionales. Se trata de volver a recuperar el cuerpo social universitario, con la instalación de las diversas generaciones de profesionales egresaron de sus aulas, dándoles el espacio para volver a ser protagonistas de un sueño.
En esta última década la Universidad de Chile fue llevada a situaciones viles, al haber sido alcanzada por malas prácticas y haber sido utilizada por máquinas delictuales que triangularon a través de la Universidad dineros provenientes de defraudaciones al Estado. De esa situación abyecta, la Universidad debe ser rescatada para volver a su sitial fundacional. La casa de Bello podría así reimplantar su impronta republicana, laica e independiente, para ser soporte científico tecnológico del país, formando profesionales y personas con una alta ética pública, generando el pensamiento y el debate de altura que hoy se extraña en los ámbitos universitarios cooptados por el inmediatismo, el pragmatismo y la superficialidad.
Desde el punto de vista de gestión universitaria, el volver a una unidad corporativa nacional y compartir recursos, planes y programas, permitiría que la Universidad podría ofrecer un abanico de opciones formativas adecuadas a las diferentes realidades, racionalizando recursos y marcando pautas de excelencia como un todo integrado, lo cual daría mayores espaldas académicas a las sedes regionales.
Que la Universidad de Chile vuelva a ser un establecimiento de cobertura nacional, retomando esa estructura que se dividía en sedes con el apellido de la Región que servía, sería a mi juicio un proyecto emblemático para nuestro país y por ello decidí comentar la idea para acercar opiniones al respecto.
Periodismo Independiente, Atacama, 25 de septiembre de 2010.
Una mirada libre a nuestro entorno






0 comments:
Post a Comment